Cuando los datos hablan: una mirada multimodal a la comunicación en las organizaciones

Cuando los datos hablan: una mirada multimodal a la comunicación en las organizaciones

today 29 Ene 2026

Aunque hoy se habla mucho de decisiones basadas en datos, en la práctica muchas organizaciones siguen teniendo dificultades para convertir la información en decisiones claras. Ahora hay que mirar más allá de la tecnología y poner el foco en cómo se comunican los datos, sugiriendo que nuevas formas de traducirlos y darles sentido pueden marcar la diferencia en la toma de decisiones.

Durante los últimos años, el discurso de las grandes empresas tecnológicas es una idea incuestionable: los datos permiten tomar mejores decisiones. Un gran volumen de empresas de diferentes sectores han servido como propagadores de la premisa de forma recurrente. Pero si entramos en las realidades de la practica empresarial la visión puede ser mucho menos optimista. Independiente de los grandes volúmenes de información, dashboards especializados y equipos dedicados al análisis de datos, muchas organizaciones siguen enfrentando dificultades para convertir los datos en decisiones claras y oportunas.

La problemática no está representada por un inconveniente técnico que se resuelve a través de la compra de una herramienta o un modelo de analítica, ya que la complejidad reside en el proceso de comunicación de los datos.

Durante una parte del siglo XX, la comunicación organizacional fue esencialmente monomodal. Los datos se comunicaban a través de informes impresos, memorandos y discursos formales. El lenguaje predominante es un lenguaje técnico lo que en muchas oportunidades podría ser considerado excluyente. Las tecnologías de los sistemas de información empezaron a cambiar estas estructuras incorporando gráficos, pantallas, interfaces y visualizaciones.

Hoy, las empresas se estructuran en un entorno multimodal. Los datos ya no se comunican solo con números o palabras, sino a través de combinaciones de imágenes, narrativas, metáforas, diseños, gestos y experiencias visuales. Como señalan los estudios en multimodalidad, todos estos modos son recursos culturalmente construidos para producir sentido en la comunicación de los datos. Es decir, los datos no hablan por sí solos: necesitan ser traducidos, interpretados y situados en un contexto que haga factible la comprensión.

Es aquí donde se identifica una tensión común en las organizaciones: las diferencias entre los analistas de datos y quienes los consumen para la toma de decisiones. Los equipos de análisis trabajan con modelos, indicadores y métricas; los tomadores de decisiones tienen la presión del mercado y la limitación del tiempo.

La comunicación de datos multimodal ofrece una vía para abordar esta brecha. No como un accesorio o solución parcial sino más bien como un enfoque más estratégico de la comunicación. Cuando los datos se diseñan y se comunican de forma multimodal, se transforman de su formato abstracto a una experiencia de percepción y narración. Esto facilita la comprensión, su interpretación y relacionarlo con decisiones específicas. En este sentido, la cultura de decisiones guiadas por datos no es solo una cuestión de infraestructura analítica, sino de cómo las organizaciones construyen sus comunicaciones con datos.

Desde esta perspectiva, propongo pensar la comunicación de datos en las organizaciones a partir de cuatro niveles multimodales del discurso. El nivel operativo, que es el más conocido y el más extendido. Su función es transmitir información funcional para la acción inmediata. Dashboards de ventas, reportes financieros e indicadores de desempeño buscan claridad, exactitud y eficiencia. Son necesarios, pero insuficientes.

El nivel estratégico introduce un espacio para la interpretación. Aquí los datos se incluyen en procesos narrativos que explican, argumentan y orientan. Presentaciones ejecutivas, reportes con storytelling y visualizaciones comentadas permiten conectar los resultados con decisiones futuras.

El nivel simbólico amplía aún más el alcance. Los datos se convierten en elementos que construyen legitiman la identidad y la confianza. Ejemplos de ellos pueden ser la comunicación institucional, las campañas de marca y las publicaciones en medios que buscan reforzar los valores y el posicionamiento.

Por último, el nivel emocional que busca reconocer que los datos también generan emociones. Visualizaciones sobre impacto social, clima, diversidad o bienestar buscan crear empatía y sentido de pertenencia.

Pensar la comunicación de datos desde estos niveles permite a las organizaciones salir de una visión únicamente centrada en lo operativo. No todos los datos deben comunicarse igual ni cumplen la misma función. Diseñar la comunicación de datos para las decisiones implica comprender cuándo informar, cuándo explicar, cuándo simbolizar y cuándo generar conexión.

Es por ello que los datos hablan cuando hay quien los escuche, los interprete y los traduzca en decisiones. La multimodalidad no es una tendencia pasajera: es una condición estructural de la comunicación con datos en las organizaciones y una oportunidad para construir organizaciones guiadas por datos.

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