Las decisiones empresariales hoy se toman en un entorno de alta incertidumbre: transformaciones en sostenibilidad, cambios en los usos de productos y servicios, nuevas regulaciones y una creciente presión social. En este contexto, mirar el pasado ya no es suficiente; las empresas necesitan desarrollar capacidades para anticipar cómo puede evolucionar el mercado donde operan.
Cuando hablamos de futuro del consumo sostenible, no hablamos solo de consumidores finales. Hablamos de individuos que toman decisiones que mueven el sistema: usuarios de productos y servicios (incluidos servicios como energía, movilidad o conectividad), líderes empresariales, colaboradores, comunidades, reguladores, contratistas y personas que deciden cómo comprar, usar y disponer bienes y servicios. Estas decisiones, agregadas, reconfiguran la demanda, la presión regulatoria, la licencia social, la reputación y el riesgo operativo de las empresas.
Tener una visión de futuro sobre el consumo sostenible implica comprender al individuo como señal temprana de cambio, no solo como cliente, sino como actor que define qué es legítimo, aceptable y viable en el mercado.
Esta mirada se vuelve clave cuando se integra con el benchmarking organizacional, así como el análisis de tendencias emergentes sociales, tecnológicas, regulatorias y ambientales que están redefiniendo patrones de uso, acceso y preferencia. Las empresas que incorporan estas señales tempranas reducen el riesgo de decisiones estratégicas de corto plazo y fortalecen su capacidad de adaptación, además le permite explorar escenarios posibles, no para predecir, sino para prepararse. Es pasar de reaccionar a los cambios a diseñar estrategias resilientes, alineando la agenda de sostenibilidad con decisiones reales de negocio y con los desafíos que marcarán los próximos años.
Es necesario pasar de la pregunta: ¿qué tan sostenibles somos hoy? A una más estratégica: ¿qué tipo de organización necesitamos ser para seguir siendo viables y relevantes en distintos escenarios futuros? En el análisis del consumo sostenible está gran parte de la respuesta.